EL SECRETO DE LA VIDA 2
EL SECRETO DE LA VIDA 2
Muchas
veces me pregunto ¿por qué la gente pelea? ¿Realmente importará quién está en
lo correcto o quién estará equivocado? Me pregunto…
¿No
están simplemente satisfaciendo su ego mientras discuten con sus llamados
“enemigos”?
Me
pregunto, si la vida es tan larga, ¿no será el poder del amor más fuerte?
Muchas
veces, me pregunto… ¿cómo pueden cosas tan tontas como el ego dominar al amor?
¿Dónde está el mensajero de paz, la hermosa paloma?
Me
pregunto, me pregunto… La gente encuentra excusas para arruinar sus propias
vidas, resulta tan extraño que aún el amor puede convertirse en razón para
sacar cuchillos, celos, odios, diplomacia. ¿Son éstas las palabras que
enloquecen al hombre? O… ¿será el hambre de obtener más?
¿No
seremos nada mejor que acumuladores de cosas?
Realmente,
me pregunto…
Esto
hace que mi corazón duela, cuando las nubes de la guerra traen vidas que se
extinguen. La única necesidad del día es amor.
Lo
que necesitamos es amor. Lo que queremos extender es amor. Lo que queremos
recoger es amor. El amor… ¡el secreto de la vida!
El
amor, una palabra pequeña pero con un significado muy grande.
El
amor es el secreto de la vida. Todos tenemos hambre de amor, aunque algunos lo
oculten.
Desde
siempre, durante todos los tiempo, hombres y mujeres hemos necesitado del amor,
esa palabra secreta y mágica que rige nuestra vida, esa necesidad imperiosa de
amar y ser amados, tratamos de encontrarle sentido a todo lo que nos rodea,
poniendo el amor en primera fila.
Tal
parece que ante cualquier duda, inquietud o necesidad buscamos una explicación
y encontramos la respuesta en el amor, ¿pero realmente encontramos la
respuesta? ¿Sabemos realmente qué es el amor y dónde habita?
Independientemente
de la clase social, nivel económico, religión, raza o edad, el ser humano no
está preparado para vivir sin amor, no fuimos hechos para tolerar el vacío que
podría producirnos la ausencia de amor.
Si
hay algo noble a lo que el ser humano nunca podrá renunciar es el amor; la
fuerza que mueve al mundo. El amor ha inspirado a poetas de todos los tiempos,
se ha tratado de darle vida en las notas de incontables canciones, los
filósofos lo interpretan a su manera, y hasta ha sido objeto de estudios
científicos.
Cuando
una pareja rompe su relación, suele escucharse decir “mi vida sin amor no tiene
sentido”, “siento que nunca voy a encontrar el amor de nuevo”,… Si nos
detenemos a pensar por un momento podríamos darnos cuenta de que el amor no se
limita a una persona, el amor lo vemos, lo sentimos, lo tocamos, está en todas
partes: en nuestra familia, nuestros hijos, en las personas que se nos cruzan día
a día, está en ti, en mí, en una flor que adorna los campos, en la tierra
cuando se siembra, en el canto de los pájaros que le cantan a la mañana, en el
sol que nos anuncia que llegó un nuevo día, en el árbol que nos da su sombra,
en el río que se serpentea alegremente y nos brinda sus aguas con amor, en el
cielo que nos brinda las estrellas cada noche y se inclina reverente ante el
majestuoso y profundo mar, el cual brinda el sustento a los pescadores que
provee a sus familias con amor.
No
importa cuánto digan, cuánto escriban, cuánto investiguen, cuánto busquen, el
amor está en nosotros, está en el corazón noble del ser humano. No importa cuán
duro o agresivo parezca, el amor no es un privilegio para ricos o pobres, es el
idioma universal, no se tiene amor porque las cosas sean bellas, son bellas
porque tienen en sí mismas el amor.
Nos
afanamos y enfocamos el significado del amor en una sola persona, nos olvidamos
de las cosas simples que también encierran el amor puro y desinteresado, nos
olvidamos del amor más sincero y sin falsedades, el que nos damos a nosotros
mismos, porque si nos amamos a nosotros mismos es mucho más fácil descubrir el
amor en todo lo que vemos y sentimos.
El
amor no se busca, el amor no se pide, no se pelea, el amor nos saluda cada
mañana al despertar, el amor habita en ti.
Así en silencio mi mente viaja entre los recuerdos, entre
palabras perdidas, pensamientos encontrados y nunca dichos. Aquí tumbado en el
sofá sin hacer nada, únicamente darle vueltas a mis problemas. Aquí sentado,
esperando sin saber que mi vida iba a volver a cambiar. Sin poder evitarlo, sin
poder remediarlo, iba a cambiar.
Hola amores!!
Aquí tenéis un nuevo capítulo que espero que os haya gustado y que dejéis vuestros comentarios.
Gracias por leer y comentar.
Besos, María.

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