... ¿QUÉ SIGNIFICA? ... 2
... ¿QUÉ SIGNIFICA? ... 2
Me levanto con una mala
sensación, desde que anoche me encontré con Marina no pude disfrutar de la
noche, de la corta noche, ya que tuve que irme pronto a casa. Hoy tengo
entrenamiento bien pronto con el equipo.
Acabo el entrenamiento y
salgo en dirección a mi casa pero de repente una oleada de periodistas me acosa
a la salida, lanzándome miles de preguntas que no entiendo. ¿Qué habrá pasado?
Como puedo llego a mi casa. La mesa del salón está preparada y la comida
también por lo que me siento en ella dispuesta a comer.
Pero no sé porque alzo la
mirada para mirar la televisión y me quedo sorprendido con lo que veo.
- Aquí os dejamos unos videos sobre la noche vieja de
algunos jugadores, pero sobre todo de alguno que se lo ha pasado mejor que otro
– dice uno de los presentadores.
Sale el video, en él se ven
a muchas personas, todas bailando en lo que parece ser una discoteca. Me suena
la discoteca, pero no estoy muy seguro. La cámara se va acercando y se empiezan
a distinguir las caras de los presentes. Se nota que la gente ha bebido
demasiado, hasta que la cámara se centra en una pareja que baila juntos muy
pegados. Se acerca más y puedo distinguir de quien se trata. Dios no por favor,
¿por qué me pasa todo a mí? A continuación se ve como Marina me besa y el video
se acaba.
- Lo habéis visto muy bien, el joven jugador promesa del
Real Madrid, ha tenido una noche muy movidita. Pero lo que nos preguntamos es
¿Quién es esa chica? Porque claramente no es su novia, ¿habrán roto y no nos
hemos enterado? Porque a decir verdad sabemos que las navidades no las han
pasado juntos – dice otro de los presentadores.
- No lo sabemos, lo que sí sabemos es que Marco Asensio se
lo ha pasado en grande anoche y no sabemos si esto le traerá cola – le contesta
su compañero.
No sé porque me da que en
esto ha tenido algo que ver Marina, estoy segurísimo de ello. ¡Dios María! Como
haya visto esto estará dolida y enfadada, por favor, que deje que me explique,
por favor. Ruego pensando mientras estoy llamando ya a su número.
Pero no coge el móvil, confirmándome
que ha visto la noticia. Ni siquiera me siento en la mesa a comer, me encierro
en la habitación para intentar que me coja el móvil, pero no lo hace. Me estoy
desesperando poco a poco, tanto incluso que ya no puedo retener las lágrimas,
no sé porque tengo la sensación de que acabo de perderla para siempre.
De repente una de las miles
de llamadas que hago, finalmente me coge.
- María – digo esperando que me conteste. Mis piernas no
dejan de temblar, en realidad estoy con todo el cuerpo temblando y con mi
corazón a toda pastilla.
- Dime – contesta seca.
- ¿Has visto las noticias? – pregunto dudoso.
- Sí las he visto, ¿qué quieres? – me pregunta borde.
- Amor, déjame explicártelo por favor – suplico deseando
que me escuche.
- No quiero oírte Marco, ¿qué vas a decirme? ¿Qué no
querías que eso pasará? ¿Qué bebiste demasiado? – me contesta.
- Sí bebí mucho amor, lo siento, perdóname – suplico,
porque si no hubiera bebido tanto habría notado sus intenciones desde el
principio.
- Lo siento Marco, tus perdones no valen nada – me contesta
ahora llorando – Me has engañado, te has besado con otra en noche vieja.
- Perdóname amor, te lo suplico – digo llorando también.
- Lo siento, pero no puedo. He sufrido demasiado en esta
vida como para seguir haciéndolo más, es algo que no puedo perdonar. Confiaba
en ti Marco, lo hacía, ¿y me lo pagas así? ¿Por qué? Dime porque, ¿qué he hecho
mal? ¿Es que acaso ya no me querías? Prefería que me lo hubieras dicho a tener
que ver cómo te besabas con otra – me dice llorando.
- Te amo mi amor, no digas eso. Bebí más de la cuenta, solo
nos besamos, no pasó nada más, créeme – digo rápidamente porque sé que no me va
a dejar que le explique todo.
- Ya no puedo creerte Marco – me contesta – Esto se acabo.
- ¡No! María, por favor no, te quiero – digo llorando sin
creerme lo que está pasando, no puedo perderla. No dejo de llorar, no puedo
parar, ella es mi vida.
- Lo siento - me
contesta – te quiero. Pero con esto no puedo. No vengas, no quiero verte.
- María, por favor… - intento decir pero su voz me corta.
- Adiós Marco – me contesta y pone fin a la llamada.
No, no, no, por favor no.
Tiro el móvil al suelo y empiezo a destrozar todo lo que pillo en mi
habitación, pero no me importa. Al final termino llorando encima de la cama. Mi
padre y mi hermano llegan corriendo a mi habitación y me abrazan.
- La he perdido para siempre – digo como pudiendo mientras
sigo llorando.
Al oír esas palabras ellos
me abrazan más fuerte, no necesito nada más, no necesito que me digan nada,
solo que estén ahí.
Las horas y los minutos
pasan y yo aquí sigo, tirado en la cama, con la almohada empapada y los ojos
rojos. Unos ojos que ahora están apagados. Tengo que recuperarla, pero no sé cómo,
no sé por dónde empezar.
La quiero, te quiero, bueno no, no te quiero,
te amo María Ceballos. Y haré lo que sea necesario para que me perdones y
podamos volver a estar juntos otra vez.
Hola amores!
Aquí tenéis un nuevo capítulo que espero que os haya gustado y que dejéis vuestros comentarios.
Gracias por leer y comentar.
Besos, María.

Comentarios
Publicar un comentario