RESPIRAR
RESPIRAR
Miro a través de la ventilla.
Veo como atravesamos las nubes y siento que ella está ahí conmigo. Siempre que
me subo a un avión es como si estuviera cerca, como si el hecho de estar a
miles y miles de kilómetros del suelo me hicieran estar un poquito más cerca de
mi hermana, de su hogar ahora.
Dejo de mirar por la
ventanilla y mi mirada se posa en la persona que tengo a mi derecha, en mi
pequeña, que se encuentra dormida en el asiento. Que rápido pasan los años y
que rápido crecen. Sin darme cuenta ya tiene casi 5 años.
Os preguntaréis como soy físicamente.
La verdad es que no soy nada del otro mundo, una chica morena, con ojos
marrones. Nada poco habitual ni especial que me haga ser diferente al resto de
las chicas. Simplemente soy yo y creo a fin de cuentas que es eso lo que me
hace ser especial en cierta manera, que soy 100% yo misma.
¿Y la pequeña Natt?
Es una niña preciosa, morena como su madre y de ojos claros, heredados de su
padre. A pesar de crecer sin una madre, es una niña alegre, simpática y muy
sociable.
Y bueno aquí nos tenéis a
las dos, rumbo a Madrid. ¿Por qué? Me estaba agobiando mucho en casa, con los
estudios, la llegada del aniversario de la muerte de mi hermana… Mi casa se había
vuelto un lugar en el que no podía respirar. Así que antes de los exámenes he
decido tener unas mini vacaciones. Y por ese mismo motivo me he traído a Natt.
La mayor parte del día estoy con ella, la doy de comer, cenar, la acuesto, la
llevo al cole y la traigo, voy con ella al parque… En definitiva, paso mucho
más tiempo que su padre con ella, ya que él se pasa el día trabajando para
poder mantenerla, a la niña y a la casa.
¿Y por qué Madrid? Hace
mucho tiempo que no veo a primo y creo que mi llegada en un momento tan
importante como este, a punto de proclamarse campeones de Liga y teniendo la
final de la Champions cerca, le va a dar la confianza que necesita y el cariño
para afrontar lo que le espera. Además es una sorpresa, no sabe que vamos, así
que espero que le guste nuestra visita.
El avión está a punto de
aterrizar y despierto con cariño a Natt. Cojo la maleta del portaequipaje y de
la mano bajamos del avión. Nos adentramos entre la marea de gente que hay en la
terminal de barajas. Busco el cartel de salida y cuando lo encuentro nos dirigimos hasta allí. Al salir de la
calle los primeros rayos de sol de la mañana nos dio de golpe. Busque un taxi,
nos montamos y le di la dirección de casa de mis tíos. Natt mira por la ventana
con entusiasmo ya que es la primera vez que visita la capital.
Al llegar a casa de mis
tíos, Natt corre hasta la puerta mientras yo me encargo de pagar al taxista.
Cuando llego a la puerta mi tía ya había abierto la puerta y estaba abrazando a
la pequeña. Pero cuando me ve no puede evitar soltar un par de lágrimas al
verme y me abraza con mucha fuerza.
- Me alegro de verte cielo, ¿qué tal va todo por casa? – me
pregunta mi tía mientras nos hacía pasar dentro de la casa.
- En casa bien, dentro de lo que cabe teniendo en cuenta
las fechas que son – le digo lo más sincera que puedo.
- Lo sé cariño. ¿Y qué os trae por aquí? - me vuelve a preguntar intrigada por nuestra
visita.
- Necesitaba despejarme antes de los exámenes, en casa no había
quien estuviera y he decidido traerme a Natt conmigo para que la veáis – le contesto.
- ¿Y qué queréis hacer ahora? Dani se ha marchado ya y tu
tío se ha ido a trabajar – me dice mientras colocamos la maleta en la
habitación de invitados.
- Creo que voy a ir a Valdebebas a ver el entrenamiento,
creo que le hará ilusión vernos allí – le contesto sonriendo.
- Me parece bien, iré a buscar los pases para que os dejen
pasar – me dice mientras sale de la habitación.
Mi tía llega con los pases y
salgo de casa con Natt. La llevo hasta el coche de mi tía y la siento en la
sillita de la parte de atrás que tenían guardado en el trastero de cuando mis
primos eran pequeños.
Arranco el coche y nos
dirigimos a Valdebebas.
Por el camino no hago más
que pensar y pensar, en darle vueltas a las cosas, en si he hecho bien escapándome
de la realidad. Pero sé que necesitaba esto, necesitaba un poco de aire fresco.
A pesar de todas las expectativas que tenía sobre mi
viaje, sobre el reencuentro, no me esperaba lo que me iba a pasar, no esperaba
que volviera a sentir, a cantar… Pero cuando alguien entra en tu vida, tiene la
oportunidad de ponerla patas arriba. Y eso es lo que hizo conmigo.
Hola!!!
Espero que os haya gustado el nuevo capítulo. Espero también vuestros comentarios de lo que os ha parecido y de lo que esperáis que va a pasar.
Gracias por leer.
Besos, María.



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