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Mostrando entradas de agosto, 2017

LO QUE DARÍA

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LO QUE DARÍA Había pasado una semana. El Madrid ganó la supercopa de España. La liga había empezado, ganando el primer partido. Hoy nos toca jugar el segundo, aquí en el Bernabéu. Y sí aquí, porque después de lo que nos contó Isco decidí quedarme hasta el día de la reunión. A pesar de que fuera por un motivo de estas características, Marco estaba muy contento por tenerme con él más tiempo. Tiempo para pasarlo juntos, teniendo citas, cosas de pareja… Y la otra parte del tiempo estábamos con Isco, intentando animarle, porque la verdad estaba jodido, muy jodido.  Si le quitan a su hijo no sé de lo que sería capaz de hacer. Tengo mucho miedo. El partido contra el Valencia iba de mal en peor, Marco lo daba todo en el campo, eso no cabía duda pero Isco… No se concentraba. Igual que el resto del equipo. Y lo entiendo. Mañana tiene Isco la reunión con los abogados y con Sofía. Lo que salga de esa reunión será la sentencia final, se decidirá la custodia de Isco Jr. D...

NUESTROS

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NUESTROS Marco conduce en silencio, intentando concentrarse en la carretera, aunque el tembleque en su pierna lo delata. Está nervios, muy nervioso. No me ha dirigido la palabra en ningún momento y estoy empezando a asustarme de verdad. ¿Qué le habrá pasado a Isco?       -        Marco – le llamo. No me contesta, su mirada sigue fija en la carretera, pero sé que me está escuchando.       -        ¿Qué ha pasado? ¿Está bien Isco? -  le pregunto.      -        Isco está bien, no me ha explicado mucho pero le notaba raro, nervioso. Ha ido a mi casa y al no responderle me ha llamado – me explica – cuando lleguemos nos lo explicará.       -        Vale – le contesto no muy segura de sus palabras, sé que me ha mentido. El camino a casa de Marco se me hace muy largo por el silenci...

HISTORIA

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HISTORIA Mi pulso está acelerado, mi respiración entrecortada, mis brazos llenos de arañazos pero aun así no dejo de correr, de buscarle. A pesar del miedo que recorre por cada poro de mi piel, no puedo dejar de buscarlo, tengo miedo sí, mucho para ser sincera. Pero tengo que saber dónde está, necesito saber que está bien, necesito poder abrazarle. No sé cuánto tiempo llevo corriendo, ¿diez minutos? Quizás más, no lo sé. Lo único que sé a ciencia cierta es que ahora los gritos se oyen más y más fuerte. Eso solo quiere decir que me estoy acercando cada vez más. De repente entro en un claro, me paro en la linde y miro a mí alrededor. Los gritos han cesado de oírse. Y tengo un mal presentimiento, porque si deja de oírse es que algo va mal ¿no? El silencio inunda el claro, no se oye absolutamente nada de nada. Y sin previo aviso se enciende un farolillo en el suelo, al cabo de varios segundos se enciende otro enfrente, y así sucesivamente se van encendiendo, uno tras o...