SIEMPRE 2
SIEMPRE 2 Los rayos que entran por la ventana me despiertan. Siento un peso sobre mí y me giro para ver la imagen más bonita del universo. María está profundamente dormida sobre mi regazo, una sonrisa ilumina su cara y con su brazo rodea mi cintura. Ojalá despertarme así todos los días, con ella a mi lado. No puedo evitarlo y comienzo con mi mano a acariciar su brazo y su mejilla. María se revuelve un poco. Remolonea un poco y sonríe, dios esa sonrisa… Me abraza con fuerza y yo la estrecho más contra mí. Poco a poco abre los ojos y la sonrío mientras se despierta. - Buenos días peque – le digo con una amplia sonrisa. - Buenos días – me contesta ella sonriendo también y acurrucándose mejor contra mí. - ¿Qué tal has dormido? – la pregunto mientras abra...