... ¿QUÉ SIGNIFICA? ...




... ¿QUÉ SIGNIFICA? ...

Hoy es un nuevo día, un nuevo año. Se nota que hoy todo se puede cambiar, es una sensación rara pero que ahí está, atrapando todas mis sensaciones.

Me asomo por la ventana y veo que ya casi es medio día, el sol está en su cenit, así que salgo de mi habitación y voy al salón donde me encuentro a Natt nerviosa revoloteando por todos lados.

      -       ¡Por fin tía! – me dice Natt desesperada mientras me coge de la mano y me sienta en el sofá.
      -       ¿Qué pasa cielo? – le pregunto.
     -       Estaba esperando a que te levantaras, ¡Quiero abrir mis regalos de Papá Noel¡ - dice ahora contenta mientras se dirige al árbol de Navidad.

Todos nos reímos. ¿Quién fuera otra vez niño? Ojalá volviese a serlo y dejara atrás mis preocupaciones. Nos pasamos el resto de la mañana entre risas y jugando con los nuevos juguetes que le habían traído a Natt.


A la hora de la comida nos sentamos todos alrededor de la mesa del salón y como siempre mi hermano pone los deportes. Las recopilaciones de las mejores jugadas y goles del año.
Todo sigue igual, riéndonos y comiendo. Algo que me alegra el corazón, porque ahora es cuando dejamos de lado nuestras diferencias y discusiones, dejamos todo en el olvido y nos permitimos disfrutar.

Levanto la mirada y me centro en lo que están dando en este momento en la televisión. Acaban de pasar a la sección en la que nos muestran como los jugadores de fútbol han pasado la noche vieja.

      -       Aquí os dejamos unos videos sobre la noche vieja de algunos jugadores, pero sobre todo de alguno que se lo ha pasado mejor que otro – dice uno de los presentadores.

Sale el video, en él se ven a muchas personas, todas bailando en lo que parece ser una discoteca. La cámara se va acercando y se empiezan a distinguir las caras de los presentes. Se nota que la gente ha bebido demasiado, hasta que la cámara se centra en una pareja que baila juntos muy pegados. Se acerca más y puedo distinguir de quien se trata. A continuación se besan y el video se acaba.

     -       Lo habéis visto muy bien, el joven jugador promesa del Real Madrid, ha tenido una noche muy movidita. Pero lo que nos preguntamos es ¿Quién es esa chica? Porque claramente no es su novia, ¿habrán roto y no nos hemos enterado? Porque a decir verdad sabemos que las navidades no las han pasado juntos – dice otro de los presentadores.
      -       No lo sabemos, lo que sí sabemos es que Marco Asensio se lo ha pasado en grande anoche y no sabemos si esto le traerá cola – le contesta su compañero.

Y en ese momento desconecto de lo que están hablando. ¿Qué acaba de pasar? ¿Marco besándose con otra chica? No entiendo nada. No lo entiendo y mi corazón tampoco, lo único que sé es que lloro en silencio y mi corazón se rompe. Me acaba de engañar. Y lo peor de todo es que tengo pruebas, lo he visto con mis propios ojos.

Salgo de mi habitación corriendo y me encierro en mi habitación. Me tumbo en la cama y empiezo a llorar desconsoladamente, todo me tiene que pasar a mí.

Mi móvil empieza a sonar pero no lo cojo.


No sé cuánto tiempo llevo aquí metida pero el móvil no ha dejado de sonar. Harta de oírlo más descuelgo la llamada.

      -       María – contesta una voz al otro lado, una voz que conozco muy bien.
      -       Dime – contesto seca.
      -       ¿Has visto las noticias? – pregunta dudoso.
      -       Sí las he visto, ¿qué quieres? – le pregunto borde.
      -       Amor, déjame explicártelo por favor – me suplica Marco.
     -       No quiero oírte Marco, ¿qué vas a decirme? ¿Qué no querías que eso pasará? ¿Qué bebiste demasiado? – le contesto.
      -       Sí bebí mucho amor, lo siento, perdóname – me suplica.
      -       Lo siento Marco, tus perdones no valen nada – le contesto llorando – Me has engañado, te has besado con otra en noche vieja.
      -       Perdóname amor, te lo suplico – me dice esta vez llorando también.
    -       Lo siento, pero no puedo. He sufrido demasiado en esta vida como para seguir haciéndolo más, es algo que no puedo perdonar. Confiaba en ti Marco, lo hacía, ¿y me lo pagas así? ¿Por qué? Dime porque, ¿qué he hecho mal? ¿Es que acaso ya no me querías? Prefería que me lo hubieras dicho a tener que ver cómo te besabas con otra – le digo llorando.
      -       Te amo mi amor, no digas eso. Bebí más de la cuenta, solo nos besamos, no pasó nada más, créeme – me dice.
      -       Ya no puedo creerte Marco – le contesto – Esto se acabo.
      -       ¡No! María, por favor no, te quiero – me dice llorando.
      -       Lo siento -  le contesto – te quiero. Pero con esto no puedo. No vengas, no quiero verte.
      -       María, por favor… - intenta decir.
      -       Adiós Marco – le contesto y pongo fin a la llamada.

Tiro el móvil a la cama y sin quererlo suelto un grito desgarrador, igual a como está mi corazón. Me tumbo en la cama otra vez y no paro de llorar.

Mi madre entra corriendo en la habitación asustada, y al verme llorar desconsoladamente me abraza y me susurra cosas al oído, pero no la escucho, mi cabeza está en otra parte, en otro lado, a mil años luz. Aún así me aferro con fuerza a mi madre y lloro entre sus brazos.


Las horas y los minutos pasan y yo aquí sigo, tirada en la cama, con la almohada empapada y los ojos rojos. Unos ojos que ahora están apagados. Pero ya se están acostumbrando, ya lo están. Pero lo peor no es eso, lo peor es el cómo me siento. Sé lo que es perder a una persona importante, lo sé demasiado bien, ¿pero esto? No sabía lo que era. ¿Y qué significa? Tampoco.

Ahora mismo estoy en un abismo oscuro, un abismo en el que no encuentro la salida. Y quiero salir. Pero hay momentos en esta vida, hay veces que las cosas se vuelven tan complicadas que no te dejan salir. Te arrastran hasta lo más incógnito, hasta el fondo y ya no hay vuelta atrás. Ya no dejan que te vayas, que renazcas en luz.

Y quiero salir, seguir descubriendo lo que me tiene deparado el futuro. Y luchar, dejar de sufrir. Pero no. No es el momento. Es momento de sufrir de nuevo. Y con todo lo que significa, con todo lo que conlleva.

Marco significaba tanto para mí… Que no os hacéis una idea. Era esa luz, tan clara y brillante. Era tan transparente… ¿En qué momento todo ha cambiado? Tengo el corazón roto, tengo un dolor en el pecho que no se va a ir con facilidad. Porque el sentirse decepcionada, sentirse hundida, sentirse engañada… Significa el hundimiento total. Lo es, porque sé que me quiere. Lo sé, se lo he visto un millón de veces en sus ojos, pero hay cosas, hay cosas que no puedo perdonar. Y la infidelidad es una de ellas.

Esa extraña sensación que tuve anoche se ha cumplido, antes de lo esperado, pero lo ha hecho. La felicidad, al menos en mi caso, no dura mucho. Algo siempre acaba llegando para arrebatármela.

Y ahora mientras intento dormir, ahora mientras sigo llorando, sé que todo ha vuelto a cambiar. Todo. Otra vez. Aunque quiera o no quiera. Así es. Ahora toca volver a rehacerse o morir en el intento. Toca resurgir de las cenizas o sucumbir en la oscuridad de la soledad. Una cosa u otra. Siempre tomando decisiones. Siempre. Aunque después es el destino quien te da la vuelta a todo, a todo por lo que has luchado, por lo que has conseguido. Y una vez tras de otra.

Pero esta vez ya nada volverá a ser lo mismo. Nada.


Aún así. A pesar de todo. Te quiero, te quiero Marco Asensio.




Hola amores!!

Aquí estoy de nuevo con otro capítulo!! Espero que os haya gustado. ¿Os esperabais esto? ¿Qué va a pasar a continuación?

Espero como siempre vuestros comentarios.

Gracias por leer y comentar.

Besos, María.

Comentarios

Entradas populares de este blog

AGRADECIMIENTOS

LLUVIA

¿SÍ O NO?