MI PEQUEÑO GRAN VALIENTE 2
MI PEQUEÑO GRAN VALIENTE 2
María y yo seguimos bailando
sin parar de mirarnos, sin apartar la mirada el uno del otro. El concurso iba a
ser muy largo, la pareja que durara todo el tiempo bailando ganaba, así que en
vez de baile lo que de verdad importaba era la resistencia.
- ¿Bueno qué tal llevas tu estancia en Madrid? – intento sacar
un tema de conversación con María.
- La verdad es que muy bien, necesitaba cambiar de aires –
me dice.
- Me alegro. ¿Y cuántos años tienes? – la vuelvo a
preguntar mientras la miro fijamente.
- 21 igual que tú – me dice riéndose.
- ¿Y Natt es tu hija? – le sigo preguntando para intentar
saber más cosas sobre ella.
- Nooo es mi sobrina – me dice y yo suelto un suspiro de
alivio.
- Pensé que sí porque os parecéis muchísimo – la digo,
aunque no estaría en contra de que así lo fuera, pero no se… Creo que es
demasiado joven para ser madre.
- Todo el mundo me lo dice, pero es igualita que mi
hermana, su madre – dice María.
- ¿Y tienes novio? – pregunto más interesado por saber su
respuesta.
- No – me contesta mientras se sonroja y no puedo evitar
sonreír después de oír su respuesta - ¿Y tú? – es ella quien me pregunta.
- ¿Yo? Que va – le contesto mientras me sonrojo también.
Estamos un rato en silencio
mientras bailamos sin dejar de mirarnos hasta que una bocina nos devuelve a la
realidad. El juego había acabado y sin darnos cuenta del tiempo que había
pasado, habíamos ganado.
Después del concurso nos
fuimos todos al Bernabéu para comer en el restaurante. Durante la comida todos
los jugadores y sus familiares se dedicaron casi a hacerla un interrogatorio a
María, ya que era la nueva. Los más interesados eran Isco que se encontraba
enfrente de Dani, que estaba colocado a la izquierda de María, y por supuesto,
yo, que me encontraba enfrente de ella. Aunque sí que es cierto que no hacía muchas
preguntas, pero estaba atento a todo lo que ella decía, a todo lo que
contestaba.
Al terminar de comer los
familiares se dirigen al campo donde hay un escenario grande donde están
poniendo música, diferentes carpas con distintos juegos, un futbolín hinchable,
un mini campo de fútbol… En definitiva diferentes actividades sobre el fútbol. Nosotros
no vamos con ellos, antes de eso tenemos
una reunión, pero después nos darán la oportunidad de pasárnoslo bien
con las familias.
Durante la reunión con el
Míster y el presidente, los chicos no han parado de hacerme burla con el tema
de María. Pero aunque les odie por lo que me están haciendo, tienen toda la
razón del mundo. Cuando la miro en mi mundo solo está ella y gira en torno a
ella.
Cuando llegamos al Bernabéu,
la busco con la mirada y la encuentro con Natt hiendo de un lado para otro. Aunque
me lo estoy pasando bien, siento una mirada puesta sobre mí, de la misma manera
que mí mirada también se ha puesto sobre ella durante toda la tarde. Nunca me
había pasado esto, pero no puedo dejar de mirarla, es como si mis instintos, mi
subconsciente me dijera que no lo dejara de hacer, que me acercara a ella. Pero
soy demasiado tímido como para hacerlo, además de que quiero que disfrute junto
a su sobrina.
Antes finalizar la jornada
con los aficionados se va a hacer un concurso de talentos, en la que todo el
mundo puede participar y puedo llevar a cabo cualquier tipo de actuación, desde
malabares, hasta magia e incluso bailar.
Me siento en una toalla en
el césped junto a Dani, Isco y Lucas como todos los presentes, con la mirada
fija en el escenario. Me lo paso muy bien viendo las actuaciones hasta que
llega una que no nos esperábamos nadie.
Encima del escenario está
Natt, con un micrófono en la mano y una suave melodía empezando a sonar. Y en
ese momento mi mirada viaja hasta María y veo como sus ojos se empañan, como se
emociona al verla allí arriba.
Natt empieza a cantar con
una voz muy angelical. Aunque con el paso de la canción se empieza a poner
nerviosa y a desentonar. Entonces es cuando me doy cuenta y observo que la
mayoría de la gente se está riendo y eso causa que la pequeña cada vez se ponga
más nerviosa.
María se levanta del suelo y
se va acercando al escenario. Por el camino veo que nos ve a su primo, a Isco, a
Lucas y a mí que nos estábamos riendo de la pequeña, aunque no de ella, sino de
lo adorable que es. Pasa por nuestro lado y nos lanza una mirada fulminante, de
esas que si mataran ya estarías muerto.
Veo como se para junto al
técnico de sonido y le pide un micrófono y sin dudarlo un momento sale al
escenario cantando, para darle fuerzas a Natt. Y juntas terminan de cantar la
canción. Una canción en la que se complementan muy bien las dos.
Verla allí arriba, como si
fuera un ángel caído del cielo, mi corazón comienza a palpitar cada vez más,
simplemente al verla.
Al acabar todo el mundo las
aplaude y Natt baja corriendo a abrazar a Dani.
- ¿Te ha gustado? – le pregunta con su vocecilla.
- Claro que si princesa – contesta Dani mientras le abraza.
Y María lo único que hace es
fulminarle con la mirada, a él y a nosotros tres que estamos allí.
- No sabía que cantaras tan bien – la susurro al oído.
Se gira para ver quién la había
hablado y se encuentra con mis ojos, o bueno, yo con los suyos.
- La gente está llena de sorpresas – me dice mientras me
sonríe – y gracias, me alegro que te haya gustado.
Es hora de que todos los
aficionados se marchen y las familias y los jugadores nos quedamos un poco más.
Y decidimos ir a casa de Sergio a cenar una barbacoa.
Después de comer los chicos
y yo encendemos una hoguera y todos nos sentamos a su alrededor. Los niños
jugaban alrededor de esta. Me lo estaba pasando muy bien cuando veo que Dani
aparece con una guitarra en la mano. Al verlo Natt se acerca a María.
- ¿Me cantas la canción que te escribió mi mami, por fi? – me
dice Natt con esa carita que sería imposible decirle que no.
María se queda pensativa
durante un rato sin saber que decir y todos, incluido yo, esperamos impaciente
por saber que va a hacer.
- Está bien – contesta no muy segura de lo que va a hacer.
Dani empieza a tocar la
melodía y ella se pongo a cantar.
Durante la canción María no
puede evitar que las lágrimas surquen su cara, y me dolía verla así, dolía
mucho, y menos el no saber cuál era el motivo por el que se rompía en mil
pedacitos.
Al terminar de cantar todos
la aplaudimos y la alagamos con felicitaciones. Y veo que Natt se acerca otra
vez a ella.
- Canta otra canción, solo una más, porfi – la suplica.
- Está bien, ¿y cuál quieres? – le pregunta ella aunque
creo que ya sabe cuál es la respuesta.
- La canción que me escribió mami – la contesta – la de mi
pequeño gran valiente.
Suspira intentando controlar
sus emociones. Intenta tranquilizarse y dejar de temblar. Yo no puedo estar más
intrigado y cautivado con ella.
Dani empieza a tocar la
guitarra y ella deja que su voz fluya.
En toda la canción no paro
de mirar a Natt que da vueltas sobre sí misma mirando al cielo.
Escucho detenidamente la
letra de la canción, intentando descifrar lo que quiere decir. En cuanto lo
hago mi mundo se viene abajo. Me doy cuenta de lo que está pasando, su madre,
la madre de Natt y por consiguiente, su hermana ya no está aquí entre nosotros,
ha fallecido.
Ahora lo entiendo todo…
Pero a pesar de ello no
puedo evitar pensar en mi madre… Y mis lágrimas comienzan a salir descontroladas
por mi cara. Me duele tanto su ausencia.
A mitad veo que observa a
los presentes que la miran y miran a su sobrina y sé que sabe que todos hemos
entendido el significado de la canción, que su madre ya no está.
Pero lo que más la llama la
atención es una persona, una persona que no para de llorar mientras está
cantando. Yo.
Veo como su mirada se
entristece, se agua su mirada y no quiero verla así, y menos por mi culpa. Se
acerca hasta mí, se sienta junto a mí y me agarra la mano con fuerza, mientras
que la última estrofa y estribillo suena, mientras sus últimas palabras me las
canto, mientras me mira con sus preciosos ojos llenos de lagrimas a punto de
salir.
Al acabar la canción no
puede más y me da una abrazo, un abrazo que tanto ella como yo necesitamos,
porque a fin de cuentas sabemos lo que es perder a alguien tan importante para
nosotros.
- Gracias – la susurro en el oído mientras la abrazo con
más fuera y le planto un beso húmedo en el hueco de mi cuello.
No sé por qué lo he hecho,
solo sé que necesitaba hacerlo. Cuando estoy con ella, no pienso, sólo actúo.
¿Qué me está pasando?
La respuesta es fácil. Me
estoy enamorando de ella.
Hola amores!!!
Aquí estoy de nuevo con otro capítulo, ¿qué os ha parecido?
Espero que os haya gustado y que dejéis vuestros comentarios de lo que os ha parecido.
Gracias por leer y comentar.
Besos, María.

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