SUSPIRAR




SUSPIRAR

Muchas veces, en muchas ocasiones me haces falta, sin ti soy la mitad de lo que podría ser si te tuviese a mi lado, si tuviese tus caricias y tus besos, serían otras palabras y pensamientos los que rondarían mi mente.

Quiero que desaparezcan las nieblas que aparecen en el invierno, que la primera llegue paso a paso y me haga escuchar tu voz, sentir tu aroma… así como poder envolver este amor con la luz de nuestro corazón.

Tengo y mantengo la esperanza de poder volver a tenerte a mi  lado. No paso ni una sola noche en la que no contemple el cielo preguntándome si estás pensando en mí, de la misma manera en la que yo pienso en ti. Las horas de la noche pasan de manera silenciosa y muy lentamente, todo es en cámara lenta para mí, y solo desea poder estar ahora junto a ti.

No sabes cuánto te quiero y cuánto añoro tu presencia en esta ciudad, en mi cama, porque se vuelve cada vez más gris esperando que volvamos a reencontrarnos. Y es que cada vez, cada minuto que pasa te hecho más y más de menos, y hoy, aunque últimamente todos los días, pienso en cada palabra que voy a decirte, para que cuando esté a tu lado puedas leer mis pensamientos y me añores como yo a ti.

Me gusta sentir la suave brisa en mi rostro y me digo a mi misma que eres tú quien me acaricia, porque de alguna manera quiero que estés presente en mi día a día.

Llegará el día, no sé cuando, sin citas previas, horario, reloj ni calendario marcado… un día de estos el tiempo será nuestro y acabaremos con las distancias.

Deseo que ese día llegue ya, quiero estar junto a ti. Ahora y siempre.

Llegará el día en que estos ojos se vuelvan a encontrar contigo y un abrazo eterno nos unirá hasta el fin, entonces sabremos que toda espera habrá valido la pena; que todas nuestras palabras, todo lo que sentimos serán una sola poesía que nunca tendrá fin. Y espero que así sea, para poder seguir creando nuestra historia.

Quizás puedo pensar que aún no es el momento, pero sé que llegará, así como llegan las olas a la orilla del mar… con toda esa seguridad solamente pienso en ti. Porque a puesto fuerte por nosotros, siempre lo he hecho y siempre lo haré.

Siempre seré tuya, como tú siempre serás mío. Seremos siempre el uno para el otro, seremos nuestros.

Es increíble cómo puede el corazón amar de tal manera.  Es increíble cómo apenas hemos estado este tiempo separados y no sabes cuánto te extraño, cuánto te echo de menos.

Recuerdo la última vez que hablamos, sentí tanto amor y tanta ternura por ti que quise abrazarte y darte todo el amor que necesitas hasta el cansancio. No entiendo esta manera de amarte, no entiendo esta manera de entregarme a ti… Como es que te fuiste metiendo en mi vida de tal manera que a pesar de lo que ha pasado, hoy no sé vivir sin ti.

Tengo el corazón tan lleno de recuerdos, tan lleno de cada instante en que estuve a tu lado: tus besos, tu sonrisa, tu voz… amo cuando me dices un te quiero… Amo cada palabra que dejas para mí, pero sobre todo amo saber qué me quieres.

Y es que tú y yo estamos tan compenetrados y unidos, que apenas hemos estado separados y lo único que deseo es volver a estar contigo. Incluso a veces dejo volar mi imaginación y pienso en estar juntos para siempre. Y creo que es el momento de decirte que estoy dispuesta a todo por ti, que mi vida ya no tiene sentido si tú no estás en ella. Necesito de ti tanto como necesito respirar.

Mi mundo eres tú.

Mi vida eres tú.

Todo es y gira alrededor tuyo.

Sé que a la larga no está bien sentir tanto… pero, dime ¿acaso es tan malo quererte como te quiero? No quiero saber la respuesta, porque tengo miedo de que algún día me digas que no puedo sentir tanto hacía ti. Tengo miedo de que me digas que tu amor no tan grande como para pensar en un futuro donde solo estemos tú y yo.

Tú eres lo más bonito que tengo en mi vida, y cómo ayer, hoy y mañana, te digo que este sentimiento que tengo en mi corazón es sincero, te entrego mi vida, mi ser y mis esperanzas de volver a estar juntos otra vez, de superar cada obstáculo que se presenta, de ser fuertes y de volver a estar junto a ti.

Y en este momento estoy aquí, implorándole a la luna que pose suavemente sus rayos, una a una, en cada poro de tu piel.

Aquí estoy, pensando en cada palabra que voy a decirte, en cada decisión que voy a tomar, esperando que estas llegues hasta ti envueltas en suspiros, suspiros que se ahogan en mi pecho, y se tornan en llanto, en un llanto desconsolado, porque no estás aquí conmigo, porque te fuiste sin ni siquiera darte una explicación, sin ni siquiera decirme adiós.

Me siento, ahora mismo, deshacer por dentro, y mi alma… ¡mi alma está hecha pedazos! Mis labios están temblorosos por el continuo suspirar, por las palabras escondidas sin poder salir, y mis ojos se cierran por haber derramado tantas lágrimas de tristeza este último día, este último día desde que te perdí.

Pero no, amor… no quiero que te sientas culpable de mi dolor, porque a fin de cuentas, ambos nos lo hemos hecho. Sólo quiero que sepas lo mucho que lo siento, lo mucho que te quiero.

Quería que supieras que mi corazón no puede soportar el dolor de pensar que no regresarás nunca más a mi lado. Sé también que no es nuestro mejor momento, tantos obstáculos que superar… Pero no quiero seguir sufriendo de esta manera, porque no puedo acostarme y cerrar los ojos para dormir. No puedo amor, no puedo porque me he acostumbrado a tus besos, a tus abrazos, a tu sonrisa y tu mirada, a que cada noche me hicieras sentir en paz en el fondo de mi ser únicamente con una caricia tuya.

Eres como un calmante para mi cuerpo, para mis sentidos, y hoy que te marcaste sin pedirme ninguna explicación… Hoy, que no tuve el beso de despedida, mi corazón se quebró… y cuál cascadas sobre mis mejillas, las lagrimas mojaron mi piel. Sé que sólo fue un malentendido, si te hubieras parado y me hubieras escuchado… Pero dime, ¿qué hago ahora con esta tristeza y está angustia se saber que estás sufriendo por mi culpa?, ¿de saber que estás ahí igual que yo en la soledad de la habitación rumiando al desconsuelo? Desde este rincón oscuro que es ahora mi habitación, te envío con el viento mil suspiros impregnados de llanto, de besos, de amor…

Te quiero, te adoro… eres mi más grande tesoro y cada día le doy gracias al destino, al mundo, por haberte conocido, por haberte encontrado, por este amor que nació de repente. Y no es justo, no es justo todo lo que estamos sufriendo y que nos esté poco a poco destruyendo, con todo lo que nos ha costado trabajo reconstruirnos y salir a flote.

En este momento quisiera regalarte todos los “te quiero” que sin parar brotan de mi corazón. Y me siento en paz, a pesar de todo, porque tengo las cosas claras, tengo muy claro que te quiero.

No sé si te pasa a ti, pero a veces pienso tanto en ti que acabo olvidando cosas tan básicas de mi vida cotidiana, como lo es tener que comer. Eres mi vida, mi salvavidas, y pienso tanto en ti que me olvido hasta de mí misma.

Aún así, muchas veces no me porto bien contigo, me vuelvo distante y me alejo de ti; me detesto yo misma por ser así cuándo tú solamente quieres darme tu amor.

Llegaste a mi vida y curaste todos mis males, pero cuando te alejé de mí, cuándo te alejaste de mí, te llevaste contigo la magia y vuelvo a quedar en soledad, comenzando a extrañarte, a necesitar de ti y tus caricias. Siempre necesito sentir que una parte de ti me pertenece, quiero estar junto a ti, pues todo cuanto me das es cuanto necesito para ser feliz.

Gracias amor, porque a pesar de todo, sé que aún me sigues queriendo, lo vi en tu mirada al partir. Y con esa mirada sentí que todo estaba perdido, pero sé, ahora lo sé, que no todo está perdido.

Y no dudes en ningún momento, cuanto te digo que te quiero, porque es lo más sincero que puedo decirte, que mis pensamientos salen desde mi corazón. Pudiera desear muchas cosas en mi vida, que hay muchas, pero ahora mismo lo único que pido verdaderamente es para mí, que vuelvas junto a mí.

Es triste mirar la noche sin tu presencia, por eso necesito regalarte mil “te quieros”, sintiéndome a si más cerca de ti, a pesar de los kilómetros que nos separan. Nuestro amor siempre nos ayudará a seguir adelante, a encontrar soluciones, sé que lo hará, siempre nos abrirá puertas donde pensamos que estaban cerradas. Enfrentamos dificultades y pruebas anteriormente, ¿por qué no ahora? Sé a ciencia cierta que nuestro amor nos mostrara por dónde seguir avanzando. Y perdóname también cuando me encuentres en silencio, sin decir nada… no es nada malo, sólo me pierdo en los recuerdos, en todos aquellos momentos que hemos pasado juntos, soñando juntos y deseando que nunca tenga que soltarte ni por un momento.

Imagínate, ¿cómo sería mi vida sin ti? Es impensable, no quiero nada fuera de ti, sólo estar contigo amor.

Ahora cierro los ojos, pienso en ti, cómo sé que en este momento tú estás pensando en mí.
Y sí, ahora sí, ahora lo sé. Te amo con todo lo que tengo y lo que no tengo.




Bajo la atenta mirada del sol a punto de esconderse, tomo una de las decisiones más importantes de mi vida. Bajo la atenta mirada de la brisa invernal, bajo la oscuridad que se cernirá sobre mí, arranco el coche, acelero, de la misma manera en la que lo está mi corazón, y cojo rumbo. Rumbo hasta ti.







Hola amores!!

Aquí tenéis un nuevo capítulo, un capítulo un poco diferente ¿qué os ha parecido? ¿os esperabais esto? ¿qué pasará ahora?

Espero comos siempre vuestros comentarios.

Gracias por leer y comentar.

Besos, María.

PD: aproximadamente quedan unos 15 capítulos, entorno a ello, pueden ser más o menos.

Sé que algunas lo habéis pedido, pero NO VA A HABER SEGUNDA TEMPORADA, ya lo siento. La novela comienza y termina. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

AGRADECIMIENTOS

LLUVIA

¿SÍ O NO?